LA IGLESIA DE CHIHUAHUA
RECHAZA IGLESIA ADOPCIÓN DE HIJOS POR PAREJAS GAY
"Es contrario a la naturaleza"

Mons. Juan Guillermo López Soto, Obispo de Cuauhtémoc
 
Heraldo de Chihuahua, 14 de abril de 2016. Las pretendidas adopciones de niños por parte de parejas del mismo sexo son una injusticia contra la mujer porque va en contra de su dignidad y sobre todo, van contra el derecho natural de los niños de desarrollarse en su hábitat, dijo el sacerdote Gustavo Sánchez Prieto, vocero oficial de la Arquidiócesis de Chihuahua. 

El padre Sánchez Prieto, a nombre del arzobispo Constancio Miranda, dijo que la postura de la Iglesia cristiana en relación con la adopción de niños por parejas del mismo sexo no nace solamente de la fe ni representa una postura ideológica, sino que parte del proyecto de Dios de la naturaleza misma del hombre y de la mujer. 

Esto significa la aceptación de la naturaleza misma de las personas, por lo cual no es una mera concepción religiosa esta postura, sino que atienda a la naturaleza de que el varón y la mujer están dotados naturalmente para procrear hijos. 

En el reciente documento del papa Francisco, titulado "La alegría del amor", dijo el Vocero de la Arquidiócesis de Chihuahua, se habla del matrimonio con una referencia expresa de cómo resplandece -en el matrimonio- el varón y la mujer en la diferenciación sexual. 

Sin embargo, dice el padre Sánchez Prieto, se argumenta con facilidad que existen estudios aportando resultados distintos a esa diferenciación sexual, pero son manipulables, porque la naturaleza reclama la intervención del hombre y la mujer para la procreación de la especie. Por lo tanto, dice, la vida humana no se puede entender sin la participación del hombre y de la mujer. 

El papa Francisco dice que los hijos son un don de Dios, no son un producto de la ciencia. Asimismo el papa Francisco denunció la colonización ideológica, cuando se pretenden imponer criterios nuevos a la luz de dictámenes legales o jurídicos, pero la Iglesia cristiana insiste en la dignidad del hombre y la mujer, que debemos ser respetuosos de la persona, y no intentar cambiar la realidad. 

Cuando un hombre y una mujer conciben un hijo, no es prudente someterlo al capricho de unas personas. No es posible que hasta con los animales se pretenda ser más complaciente cuando promueven no separar a los cachorros de sus madres, para que no crezcan fuera de su hábitat, pero en cambio con los niños se les quiere privar del derecho natural de su hábitat con un varón y una hembra, que fueron quienes lo procrearon. 

"POBRES CRIATURAS!": Se opone Iglesia a adopción de hijos por parejas homosexuales
El obispo de la Diócesis Cuauhtémoc-Madera, Juan Guillermo López Soto, expresó su completo desacuerdo, tanto en lo personal como su papel como representante de la Iglesia, respecto a la idea de que los matrimonios formados por personas del mismo sexo puedan adoptar niños al amparo de la ley.

Señaló el prelado que las cosas se han interpretado de manera incorrecta tanto por los medios de comunicación, como por quienes se encargan de elaborar las leyes, precisando que "la naturaleza es la que tiene la última palabra".

"¡Pobres criaturas!" expresó el obispo al cuestionársele por el daño que este tipo de conductas pudiera ocasionar a los menores en su proceso formativo. "Se supone que la sociedad debe cuidar la formación integral de todos los individuos y con este tipo de cosas lo que estamos haciendo es impidiendo el desarrollo armónico de los niños" manifestó.

"Lo que al final de cuentas estamos haciendo con estas conductas, es darle a los niños una vida que no merecen, que no va con su dignidad como seres humanos" enfatizó y de igual forma externó que ni los consensos que llevan a una ley, ni los acuerdos en grupos de la sociedad, están por encima de la naturaleza humana.

"Claro que cuestiones como estas no deben decidirse con votos, porque tratándose de la formación integral de los niños, no podemos hablar de decisiones democráticas" manifestó el obispo López Soto, quien añadió que la posición de la Iglesia es y será la negación de estas posibilidades de convivencia que pongan en riesgo la dignidad de las personas.

Sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, dijo que se trata de una relación en la cual no se respeta la diferenciación hormonal, es decir natural entre hombre y mujer, y que desde esa perspectiva los niños que pudieran ser adoptados por esas uniones, estarían siendo privados del valor de la complementariedad de la pareja.

"Estamos llegando a un punto en el cual descuidamos la formación integral de los niños y ponemos en riesgo su crecimiento en armonía con la naturaleza, la cual está por encima de acuerdo o leyes entre integrantes de la sociedad" dijo de manera categórica.