CATEDRAL, JOYA DEL BARROCO
LA CÚPULA Y LAS TORRES DE LA CATEDRAL
Como tantas otras cúpulas novohispanas, ésta de Chihuahua es octagonal es octagonal. Se apoya sobre un tambor en cuyos lados se abren ventanas también octagonales, pero apaisadas (más anchas que altas) como las de la parroquia de San Miguel en México. Los soportes del tambor son combinaciones de pilastras y columnas toscanas adosadas. Por otra parte, la linterna tiene columnas salomónicas con capiteles corintios. Como es característico de toda la construcción, las proporciones entre las partes son simples y fácilmente perceptibles: la media naranja de la cúpula tiene el mismo alto del tambor.


La cúpula vista desde el interior
 
Las torres gemelas de la iglesia de Chihuahua son de planta cuadrada y de dos calles en tres cuerpos , con su cupulín de remate. Su alto es aproximadamente el doble del de la fachada. Como en la cúpula la articulación de los soportes es de orden toscano, a excepción de la columnas de los chaflanes que son salomónicas y del mismo tipo que las de la cúpula.


Corte transversal. Observar las proporciones de la cúpula.
 
Por los elementos descritos, es claro que la cúpula y las torres tienen varios rasgos en común. Además, su sobriedad y proporciones contribuyen en gran parte a la unidad del conjunto. Todo esto lleva a la conclusión de que se basan en diseños de Joseph de la Cruz. Los documentos no desmienten esta hipótesis y otras observaciones la confirman.


Levantamiento de la fachada oriente.
 
Parece que la cúpula de la iglesia de Chihuahua se acabó del todo inmediatamente después de la portada. Los documentos referentes al pleito entre dos cofradías hablan de trabajos entre 1742 y 1743. Sin embargo no necesariamente se refieren a la obra negra de la construcción, la cual puede haberse acabado mucho antes, como se reportó en la Gazeta de 1734. Tal vez los trabajos de 1742-43 hayan sido los del acabado interior. De hecho en las figuras de los Doctores de la Iglesia de las pechinas se puede reconocer la misma mano que hizo el San José de la fachada, que quizá corresponde al principal escultor de la obra. Estas figuras exhiben ojos grandes y salidos, quijada prominente y boca amplia, nariz larga y recta, y frente lisa con un curioso corte triangular entre los ojos.


Pechinas de la cúpula con los cuatro doctores occidentales: San Ambrosio, San Agustín. San Jerónimo y San Gregorio.
 
Según el contrato para la terminación de las torres en 1757, el maestro Bernardo del Carpio hizo algunos diseños para ellas, pero esto no necesariamente quiere decir que fueron originales suyos. Por ejemplo, las columnas salomónicas fueron una exigencia de los Diputados que representaban a los vecinos, tal vez porque ya aparecían en un primer diseño. Este diseño debe haber sido del mismo autor que la cúpula, es decir, muy probablemente de Joseph de la Cruz. Aunque se ha hablado de la influencia de las torres de la Catedral de Puebla en estas de Chihuahua, es obvio que la influencia decisiva deriva más bien de la torre que Joseph de la Cruz acabó en la Catedral de Durango antes de 1721. Para concluir, se puede pensar que las torres, como la cúpula, reflejan ideas de Joseph de la Cruz, establecidas tal vez alrededor de 1727-28 y no más tarde de 1734, acerca de como tenía que ser la parroquia y posible catedral de San Felipe el Real.


Catedrales de Chihuahua y de Durango, ambas construidas por Joseph de la Cruz.
 

Bargellini, Clara. (1984). “La Catedral de Chihuahua”. UNAM.